4 series cuyos capítulos pilotos me cautivaron

Me encantan las series. Disfruto con ellas casi tanto como con los libros.

Soy adicta a la ficción en todas sus formas, qué se le va a hacer.

También me gustan las películas, pero hay algo en esa continuidad que te dan las historias contadas en una serie o un libro que elevan la experiencia a una categoría superior.

En los últimos meses, he bajado un poco (bastante) el ritmo que llevaba con las series. Entre el trabajo, la vida social, mi eterna montaña de libros pendientes y las historias que yo misma creo no hay sitio para mucho más.

Algún día hablaré de qué series conforman mi TOP de imprescindibles: esas series que más me han gustado en la vida y aquellas que siguen en emisión y les saco tiempo de donde no tengo cuando estrenan un capítulo nuevo.
Cuando estaba en mi momento más alto como seriéfila me encantaba investigar. Al contrario que la mayoría de la gente, esperaba con ilusión la llegada de septiembre porque en septiembre tiene lugar la llamada Season Premiere, época del año en la que la mayoría de las cadenas americanas dan luz verde a nuevos proyectos y estrenan capítulos pilotos.

Para quien no lo sepa, el capítulo piloto de una serie es el primero de la primera temporada (1x01). A partir del éxito que éste ha tenido, los productores valoran si la serie tiene potencial para que la primera temporada sea emitida al completo.

Por tanto, para mí, septiembre era la época de mi vida en la que más friki me sentía, porque me sentaba a ver todos los pilotos de series que había visto anunciadas con la esperanza de fichar nuevas historia que incorporar a mi lista de "siguiendo".

De esta manera, que a priori puede haceros pensar que estoy como las maracas de Machín, he encontrado series que la mayoría de gente no saben ni que existen.

Hoy quiero hablaros de algunas de ellas, en especial de cuatro series que en su piloto plantearon una historia de amor porque, sí, vale que disfruto como una enana de series como True Detective o Breaking Bad, pero mi punto débil serán siempre las tramas románticas.

Algunas de las series de las que voy a hablaros cancelaron su emisión tras pocos capítulos; alguna de ellas creo que ni siquiera emitió una temporada completa, pero lo que voy a valorar son sus capítulos pilotos y la esencia de la trama romántica que se reflejó en ellos.

Manhattan love story. Se estrenó en septiembre de 2014 por la ABC, una de las cadenas más importantes de EEUU que nos ha dejado series míticas como Anatomía de Grey o Perdidos.

Era una sitcom (comedia de situación), por lo que cada episodio tenía veinte minutos de duración. Fue cancelada cuando llevaba pocos episodios emitidos, pero los productores rodaron once capítulos para dar un final cerrado a la historia, aunque no todos fueron estrenados en la televisión estadounidense.

Esta comedia romántica nos cuenta la historia de Dana, una chica de veintitantos que decide empezar una vida nueva en Nueva York. Se traslada a casa de un matrimonio amigo de ella y al poco tiempo intentan liarla con el hermano de él. A pesar de que esa primera cita no transcurre con buen pie, durante los siguiente capítulos vemos cómo Peter y Dana empiezan a conocerse poco a poco y va cociéndose a fuego lento una bonita historia.

La particularidad de la serie es que vamos escuchando los pensamientos de los protagonistas. Mientras interactúan con otros o llevan a cabo alguna acción, una voz en off nos va mostrando sus ideas y reflexiones. 

Pienso que la premise de la que partían habría dado para una serie divertida de haber sido planteada de otra manera. Me dio pena que la cancelaran porque los capítulos eran entretenidos y me hacían desconectar.

Lo bueno es que a pesar de la cancelación tuvimos un final cerrado para la historia.



De la A a la Z. Este caso es muy parecido al de la serie anterior. También es una sitcom que fue cancelada durante su primera temporada. Fue emitida por la NBC, la famosa cadena estadounidense que nos trajo Friends.

Aunque es cierto que a partir del segundo o tercer episodio la trama perdió bastante, cuenta con un capítulo piloto que a mí me gustó mucho. Fue como ver una película romántica comprimida en veinte minutos.

La serie cuenta la relación de Andrew, un chico normal y corriente que quiere creer en el amor, que conoce a Zelda, que es todo lo contrario: lógica, pragmática y una obsesa del control.

La historia arranca cuando la pareja se conoce y nos cuenta cómo van relacionándos a lo largo de los ocho meses, tres semanas, cinco días y una hora que dura la primera fase de su relación (esto se dice en la primera escena, no es spoiler).

Insisto, la serie fue cancelada debido a las bajas audiencias, pero si algún día tenéis veinte minutillos tontos en los que no sabéis qué hacer... el piloto de esta serie os hará pasar un rato tierno.



Lovesick. Esta serie creo que solo la he visto yo. En serio, tiene cero publicidad y aunque no es que sea un serión, creo que tiene bastante potencial como comedia romántica, sobre todo porque es diferente.

Empezó a emitirse en un canal británico bajo el nombre Scrotal Recall (cágate, lorito) y parece ser que no la veían ni las águilas. Entonces llegó Netflix con su varita mágica y adquirió los derechos. Le hizo un lavado de imagen, empezando por el nombre (a Dios gracias) y ordenó una segunda temporada de ocho capítulos que se estrenarán en la plataforma el 17 de noviembre.

La serie también está clasificada como sitcom, pero al ser británica no tiene nada que ver con las anteriores. Para empezar los capítulos no son de 20 minutos, ni los escenarios son demasiado estáticos. La fotografía de la serie no es tan idílica como en la mayoría de series americanas ni los actores tienen tan buena presencia. Es, como os decía, diferente. No entra tanto por los sentidos, pero me enamoró su formato.

Trata de un chico, también de veintitantos, que descubre que tiene clamidia y decide llamar a todas las mujeres con las que ha mantenido relaciones sexuales para que se hagan las pruebas.

Los capítulos están narrados a dos tiempos: el pasado, donde en cada episodio conocemos a una chica con la que estuvo, y el presente, donde su vida continúa a pesar de esas relaciones fallidas y donde tiene que enfrentarse a algunos errores que cometió en el pasado.

La trama es sencilla y el toque británico puede no gustar a todo el mundo, pero desde que vi el último capítulo estoy deseando que llegue el 17 de noviembre. Lo que más me gusta de esta serie es el juego entre el pasado y el presente.



Scandal. Otra producción que nos ha traído la ABC, esta vez de mano de la mismísima creador de Anatomía de Grey. A priori, esta es una serie que no va de amor. De hecho, en el capítulo piloto nos quedamos enganchados a la pantalla por su ritmo trepidante, sus diálogos, el carisma de los personajes, la fotografía o por lo novedoso de la trama, pero no porque brille ninguna historia de amor. Pero hay un giro en un momento del capítulo que nos hace darnos cuenta de que el verdadero hilo conductor de la historia es el romance entre dos personajes.

La serie narra la vida de Olivia Pope y su gabinete de manejo de crisis. Los clientes que acuden a ellos pertenecen a la élite social y política de Washington DC. 

El trabajo de Olivia y de su equipo es proteger su imagen y contener los escándalos en los que se ven inmersos sus clientes, entre los que ocasionalmente se encuentra la Casa Blanca.

Si te gustan las series de alta tensión, giros argumentales y personajes redondos, te encantará Scandal.

En enero empieza su sexta temporada, y actualmente es una de las pocas series por las que me esfuerzo en ir al día.



¿A ti te gustan las series? ¿Te viene a la cabeza alguna serie de la que te enamoraras a primera vista?

Alejandra Beneyto

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