El trastorno de ansiedad generalizada en una trama romántica


En este post te hablé de cuatro problemas psicológicos que podíamos encontrar en romántica.

En él te decía que uno de ellos, el de la ansiedad, podía considerarse una especie de cajón desastre porque cabían diferentes tipos de trastornos. 

También te decía que los trastornos de ansiedad pueden ser confundidos con la ansiedad en sí, que no tiene por qué ser patológica siempre. 

Hoy quiero hablarte de un trastorno en concreto que podemos encontrar dentro de los trastornos de ansiedad, que igual no conoces pero cuyos síntomas seguramente te suenen.


Es el Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG). En pocas palabras, este trastorno se caracteriza por una ansiedad y preocupación no realista o excesiva.

Dentro de una trama romántica, este trastorno puede complementar muy bien a padres que durante la infancia del personaje han sido sobreprotectores, a algún secundario al que se le quiera dar algo de juego o incluso al propio protagonista.

¿Te suena algún personaje de los libros que has leído que se preocupara por todo o que le diera muchas vueltas a la cabeza? ¿Te viene algún ejemplo de alguien con problemas para dormir, irritabilidad o dificultades para concentrarse?

Estos síntomas, llevados al extremo, son los que conforman el Trastorno por Ansiedad Generalizada.

Los criterios para diagnosticar un TAG son:

1. Ansiedad o preocupación excesivas sobre una amplia gama de acontecimientos o actividades (como desempeño laboral/escolar) que se prolongan durante más de 6 meses.

2. Al individuo le resulta difícil controlar este estado de constante preocupación.

3. La ansiedad o preocupación se asocian a tres o más de los siguientes síntomas: inquietud o impaciencia, fatigabilidad fácil, dificultad para concentrarse, irritabilidad, tensión muscular y alteraciones del sueño.

4. El conjunto de síntomas provocan malestar clínicamente significativo.

A la hora de reflejar en una historia de ficción romántica un personaje con este tipo de trastorno, es importante conocer tanto el núcleo del trastorno como los síntomas asociados a ese estado de preocupación y ansiedad excesiva.

Por un lado, habrá que reflejar las preocupaciones a las que le da vueltas el individuo. Esas preocupaciones deben ser excesivas y desadaptativas. Es una manera disfuncional de rumiar temas que preocupan. También es importante reflejar que esa dinámica de preocupación es incontrolable para el sujeto.

Por otra parte, si queremos construir de manera fiel un TAG no podemos olvidarnos del conjunto de síntomas que acompañan a las preocupaciones, especialmente la tensión muscular y la irritabilidad.

¿Qué te parecería usar un TAG como obstáculo para hacer avanzar una trama romántica?

Conociendo bien qué síntomas constituyen este tipo de trastorno, creo que hay mucho trabajo hecho para poder incluir un personaje con esas características en una historia de ficción.

¿Se te había ocurrido alguna vez trabajar con un personaje así? ¿Lo habías hecho pero no sabías que estabas ante un TAG? ¿Se te ocurren alguna trama en la que sería interesante meter un personaje de estas característica?


Alejandra Beneyto

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