8 aspectos a tener en cuenta en la creación de un personaje


Hoy traigo un post diferente. Normalmente suelo hablarte de aspectos más técnicos sobre la creación de un personaje, como por ejemplo: cómo trabajar en su personalidad, su comportamiento, su pasado o cómo conocerlos mejor

Sobre esto de la construcción de personajes no hay nada escrito. No hay un método único ni tampoco se ha estudiado cuáles son más efectivos. Como sabes, yo uso un poco de todo. He ido recopilando diferentes teorías y estudios psicológicos que estudié en su día y los he aplicado a esto de la literatura. Aunque seguro que hay muchas cosas que se puedan mejorar, hasta la fecha todos estos truquitos me han servido para conocer a quienes son mis compañeros de páginas.
A pesar de que, como comentaba, no hay una única manera de plantearse esta parte del proceso creativo, creo que sí que hay una serie de puntos que deben cumplirse a la hora de construir un personaje.

Esto no es algo que digo yo, es lo que he ido encontrando en diferentes blogs que hablan de ficción, ya sea cine o literatura. 

Para que un personaje esté bien construido hace falta que tener en cuenta una serie de aspectos que contribuirán a que este sea redondo. Es importante no perderlos de vista y tenerlos siempre presentes cuando estemos delante del proceso de creación de un personaje.

¿Quieres conocerlos?

Un personaje tiene que...

SER MULTIDIMENSIONAL.

Para mí, esta es la clave de todo. Si no se cumple esto, el resto de puntos de la lista no se sostendrán. 
¿Qué quiere decir que un personaje es multidimensional? Pues que tiene varios aspectos sobre los que hay que reflexionar. 
Un personaje no es solo su aspecto físico. O su forma de ser. Si no que es una suma de todos estos factores.
A la hora de plantear un personaje, hay que dividirlo por áreas y, a continuación, trabajar cada una de ellas para que el resultado final sea lo más redondo posible.
Las principales dimensiones de las que se compone un personaje son:
  • Características físicas. Edad del personaje, sexo, apariencia (color de ojos, pelo, piel, complexión, estatura), manera de moverse, posibles defectos físicos, gestos, forma de vestir, manera de hablar...
  • Características psicológicas. Estas son las que ocupan la mayoría de entradas de este blog. Son las más complejas porque abarcan desde aspectos emocionales del personaje, pasando por tipo de inteligencia, factores de personalidad y estilos de comportamiento. En el caso de que el personaje tuviera algún problema a nivel clínico (depresión, ansiedad), también se recogería en este punto.
  • Entorno social. Aquí caben preguntas como: ¿dónde vive el personaje? ¿En qué momento de la historia? ¿Cómo es su ciudad? ¿A qué clase social pertenece? ¿En qué contexto sociocultural se desarrolla la historia?
  • Familia y amigos. La exploración de como es el sistema de relaciones del personaje nos dará mucha información acerca de él o ella. Es importante saber las características principales de su familia, cómo fue educado y qué relación mantiene con ellos. Por otro lado, también habría que conocer quiénes son sus amigos y las características de su amistad.
  • Faceta académica/laboral. Esta faceta hace referencia a las inquietudes profesionales y académicas del personaje. Guarda cierta relación con el tipo de inteligencia que hemos definido en la parte psicológica, aunque no tiene por qué ser así en todos los casos. Aquí desarrollaríamos la motivación académica o laboral del personaje y también tendría cabida hablar de sus aficiones o hobbies.

SER VEROSÍMIL.

Los personajes deben ser verosímiles para dar sensación de realismo. Por ejemplo, si la acción transcurre en España en el año 1990, a la hora de planificar el personaje y que este sea creíble, habrá que tener en cuenta las características que podía tener una persona que vivió en esa época, a nivel cultural o aspiracional. 
Si la trama se desarrolla en Estados Unidos en el año 2017 dentro del ámbito universitario, habrá que conocer cómo es la vida de un joven de dieciocho años y cómo se suelen desenvolver en ese contexto concreto.

SER COHERENTE.

Para esto es muy importante que se haya hecho un buen trabajo en el planteamiento previo, especialmente en el área psicológica. Los rasgos o cualidades predominantes de su personalidad deben respetarse a lo largo de la historia. 
Si un personaje es autosuficiente al principio de la trama, es de esperar que lo siga siendo a lo largo de las páginas. No puede cambiar de la noche a la mañana porque el lector se dará cuenta de que algo falla y la historia perderá credibilidad. 
Esto no significa que el personaje tenga que ser estático, lo normal es que evolucione sin dejar de ser fiel a su estructura original.

MOSTRAR UNA EVOLUCIÓN.

Es lo que se conoce como arco dramático del personaje. Dicho de otra manera, es la transformación que el personaje muestra desde el inicio hasta el final de la historia. 
Es importante que aunque haya una evolución, el protagonista mantenga su coherencia. Un arco dramático no significa que un personaje que al principio de la trama era introvertido, llegue al final de la historia siendo extrovertido. No es un cambio de personalidad. Es una evolución lógica en su manera de enfrentarse a diferentes situaciones que viene motivada por los acontecimientos que van ocurriendo en la historia.
Ese cambio o transformación tiene que ser paulatina y verosímil y guardar relación con momentos clave de la trama.

TENER UN CONFLICTO.

El conflicto, normalmente, lo trae la propia trama. Pero tiene suele chocar con el personaje y con su forma de ser. El conflicto será el que defina los tres últimos puntos de esta lista.

TENER UNA META U OBJETIVO.

La meta u objetivo, normalmente, será la resolución de dicho conflicto. Cuando planteemos un nuevo personaje, habrá que identificar cuál es la meta que deberá alcanzar durante la historia para ir guiando sus pasos a través de la trama. 

TENER UNA MOTIVACIÓN.

La motivación es por qué el personaje quiere lo que quiere. Está muy ligado con el objetivo que persigue. 
Todos los personajes buscan algo por algún motivo. Encuentra el motivo del tuyo. Conseguirás entenderlo más profundamente y podrás reflejarlo de manera fiel en su historia.

TENER UN PLAN DE ACCIÓN.

El plan de acción del personaje será una mezcla de los recursos que movilizará y el camino que seguirá para alcanzar su meta. 
Es importante conocer esto de él también porque dará mayor profundidad al personaje.


Hasta aquí los puntos que habría que cumplir para un correcto planteamiento de un personaje. 
¡Espero que te sirva!

¿Habías tenido alguno de ellos en cuenta? ¿Crees que te servirán de ahora en adelante para centrar mejor la construcción de nuevos personajes?



Alejandra Beneyto

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